Hacia Sotavento

barcoa

Por Edgard E. Murillo

Este 7 de julio el Barco Azul cumple noventa días de navegar por las aguas de la red empujado gracias a la voluntad de ustedes, amigos lectores. Ha sido una experiencia maravillosa y aleccionadora; nunca pensé que mi voz, que digo, mis letras, llegaran a tantas personas en lugares tan distantes como Vietnam, Noruega o Taiwán. Sentirme leído en esos lugares, y en otros que no pisaré suelo por más que me lo proponga, me hace estar allí de alguna manera.

La entrada “El nicañol” ha sido la más visitada, cosa que me alegra sobremanera porque me ha permitido llevar a tuto un pedacito de mi Nicaragua a los aposentos de los seis continentes (La Antártida cuenta).

La idea inicial del blog fue hacer de él una miscelánea donde cupiera cualquier temática, predominando los cuentos cortos y las anécdotas mejoradas, sin perjuicio de otros asuntos de interés. Creo que he sido coherente hasta la fecha con tal propósito; esto me compromete a mejorar en calidad, lo que quiere decir que tengo que arrancarle más horas al día para cumplir con mi trabajo alimentario y demás, porque no solo de blog vive el hombre, aunque así lo quisiera.

Hemos llegado con la máquina del tiempo a los años ochenta, como la noche que fui sorprendido por un meteoro (aquí), o de cuando volví a ver a una amiga que hacía refrescos de Maracuyá frente a un parque en Matagalpa (aquí).  Incluso, una vez ya fuimos a la Managua de principios del Siglo XIX (aquí), a la celebración del primer matrimonio civil en Nicaragua; y también contamos la actividad de un vendedor muy peculiar en la década de los 60 del siglo pasado (aquí).

No olviden la sorpresa que me llevé en Londres hace algunos años cuando me encontré con una celebridad del espectáculo (aquí); o del día que fui presidente de los Estados Unidos (aquí); o de mis confesiones sobre mis otras mujeres (aquí). La narrativa no es un recurso literario, es una excusa para seguir buscando la felicidad. También pueden leer un micro ensayo sobre el ombligo (aquí), o reflexionar distendidamente acerca del proceso judicial contra Jesús (aquí) y lo que escribí en ocasión al 30 aniversario de la Alfabetización en Nicaragua (aquí)

Agradezco a todos la paciencia por leerme.

¡Sigamos navegando!

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2 comentarios en “Hacia Sotavento

  1. Felicidades Edgard. He disfrutado todas las entradas. Este tu espacio ha sido la más feliz de las coincidencias: una herramienta social media con ganas de encontrar un escritor y un escritor con ganas de dar con una herramienta que le haga volar y difundir sus escritos. Sos un ejemplo de lo que puede hacer la palabra bien escrita en tiempos de la internet 2.0. ¡Vamos hacia Sotavento!

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