De donde fue…

Munich

Por Edgard E. Murillo

En Nicaragua hay dos maneras de dar direcciones: la convencional y la nica, predominando ésta sobre la primera. A un taxista no se le puede decir: “Lléveme al bloque tal de Monseñor Lezcano”, porque en seguida le responderá que por dónde es eso. Entonces lo correcto, claro y seguro es decirle: “Lléveme de donde fue el BANIC dos abajo”.

Cuando empecé a darme cuenta que los managuas decimos “de donde fue” creí que se debía a la pesadumbre provocada por el cataclismo de 1972. De donde fue la estación… De donde fue la iglesia San Antonio…  Pero no. Usamos la expresión como acto reflejo, pues hasta las referencias que sobrevivieron al terremoto ceden ante la tentación de la nostalgia. El cine Rex dejó de funcionar a inicios de los años noventa, mas sigue usándose como faro válidamente consentido: “De donde fue el cine Rex una cuadra al lago”. El donde fue encierra la añoranza de algo que no queremos que se vaya, y si por alguna razón se fue, que no se vaya para siempre; invocamos el donde fue no solo para repetir lo que se ha ido, sino para que regrese, irguiéndose cual mojón recordatorio capaz de soportar los embates del olvido, como si todas las veces que decimos de donde fue queremos también decir yo estuve allí. 

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Debería de existir una ley que prohíba la desaparición de sitios históricos, o al menos sus referencias de ubicación. Por ejemplo, es una total falta de consideración para los managuas que donde estuvo el restaurante Münich se haya edificado una iglesia, borrando de sopetón el nombre del mítico lugar, refugio de trompeteros y convalecientes de la bohemia. No importa si la iglesia es evangélica, católica o de los últimos días, la irreverencia es la misma. Con acciones como esas, los capitalinos corremos el riesgo de perder la memoria histórica, lo que afectaría incidentalmente el derecho a la nostalgia. Hablamos de la Tortuga Morada pero pocos tenemos idea dónde quedaba. Igual pasa con el cine Trébol o La Moneda. La ley a la que me refiero diría en uno de sus artículos: “Si la dirección se ha convertido de forma inequívoca en un punto de referencia y el dueño del inmueble vendiere la propiedad o hiciere desparecer el nombre conocido, se mantendrá el nombre pese a cualquier circunstancia”. Si un día desaparecen los raspados Loli, entonces la ley exigiría la puesta de un rótulo que diga: “RASPADOS LOLI. Sitio Histórico”. Es verdad que hay lugares direccionales que resisten los cambios, verbigracia, Las Delicias del Volga, pero reconozcamos que estamos cediendo de forma imperdonable los nombres de los lugares que configuraron nuestra historia personal y colectiva. No permitamos que el olvido nos devore.

 

 

 

 

 

 

 

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6 comentarios en “De donde fue…

  1. Y ni mencionar lo hóstil que es este sistema ante gente que no conoce, gente de otras partes del país, extranjeros, turistas. Solamente si naciste en managua entiendes este lenguaje secreto. Folklórico si, funcional: para nada.

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