Lo que cuenta la Historia

Por Edgard E. Murillo

Lo que cuenta la Historia, así con hache mayúscula, a lo mejor sucedió de otra manera. ¿Que la escriben los vencedores? No siempre. La pluma del historiador, además de ser mecida por el azar o la oportunidad, sigue los caminos del hígado o la fantasía. Pero también, en la otra orilla, estamos nosotros, los consumidores, quienes echamos mano de nuestra incredulidad. Cuando uno ya ha vivido bastantes vicisitudes, como que te vas volviendo mal pensado, entonces surge la duda, y con la duda, las versiones alternativas: Piensa mal y acertarás, decía mi profesor de economía. Entonces, la Historia empieza a conocerse como historia,  con hache minúscula. Sigue leyendo

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Un feminismo de todos

Por Edgard E. Murillo

Diré de entrada que soy un fervoroso partidario de la igualdad de derechos de la mujer. O sea, soy feminista. Cuando trato de rememorar en qué momento empecé a simpatizar con la lucha por la equiparación de derechos entre los sexos, me parece que lo hago desde siempre. No hubo un acontecimiento que me sacudiera, que me despertara, que me dijera por aquí te vas; sencillamente sucedió junto con mi proceso de crecimiento. No voy a relatar que si mi abuela o mis tías o mi madre fueron de personalidad fuerte o luchadoras, que sí lo fueron, ni que su amor fue determinante para mi formación, que también lo fue, porque a fin de cuentas la mayoría de los hogares nicaragüenses cuentan en su nómina familiar a mujeres estandartes, generosas y extremadamente valientes. Solo expresaré que entre mujeres y hombres las diferencias son netamente hormonales y que por tanto los derechos deben cobijarlos por igual. Así de sencillo. Pero entre el ser y el deber ser hay una gran diferencia, y es aquí donde el feminismo se ramifica, adquiriendo varias tonalidades, pues no podemos hablar de un único feminismo. Sigue leyendo