Contando estrellas

Por Edgard E. Murillo

Salgo a respirar el aire de la noche en busca de equilibrio interior. Las estrellas, errantes y autosuficientes, esquivan las nubosidades que se deslizan hacia el suroeste, en la inmensidad colosal que nos cohíbe. Ya el filósofo advertía que solo hay dos cosas de verdadera admiración: el cielo estrellado y la ley moral que debe existir dentro de nosotros. —Filosofía, ay, una especie de poesía sin la culpa de la pedantería. Sigue leyendo

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