El degenere del género

Por Edgard E. Murillo

Que alguien me de consuelo, por favor. Los niveles que tengo para soportar el abuso en contra de la lengua española están siendo rebasados. Ya no se trata de voces altisonantes o esporádicas, como las que provienen de la moda o del feminismo radical, sino que la embestida parece venir de todos los flancos, amenazando al español con demoler sus cimientos.

El asunto empezó con el desdoblamiento los/las, luego con la imposición de la arroba hasta volver insostenible la lectura, y ahora presenciamos escándalos lingüísticos que por decoro no podemos dejar de denunciar, como el político que dijo miembros y miembras. (Cuando escribí miembras en mi ordenador, un subrayado en rojo me dio la alerta, pero conste que jamás daré click en “Agregar al diccionario”) Sigue leyendo